Ideas, Lifestyle

No nos cansamos de ser adultos, nos cansamos de ser eficientes

Hay personas que hornean pasteles para reuniones con los amigos, tienen perro y carro limpios al mismo tiempo, compran flores para adornar la casa, saben exactamente dónde está cada cosa en casa, leen 50 libros al año y sus zapatos siempre están en óptima forma.

Yo en cambio me conformo con que mi cabello esté limpio, mi ropa planchada, entregar mis tareas a tiempo, dar mis clases adecuadamente y entregar calificaciones el día en que se requieren. Y eso supone que yo planifique ca-da-ho-ra-del-dí-a. Acabo agotada, pero siempre es mi alimento ver a mis seres queridos.

Al principio de la cuarentena quería estallar, un día lloré deseando que me llamen para volver al trabajo. Aún me es muy difícil el aislamiento, pero poco a poco me pude dar cuenta de la libertad de no tener que medir el tiempo para cada actividad: poder levantarme más tarde, hacer las cosas porque quiero sin planearlas, perder el tiempo o aprovecharlo, dejar cosas para después (porque al paso que vamos, esta cuarentena durará bastante), tomar proyectos extenuantes porque me puedo tomar mi tiempo (como arreglar mi cuarto), hacer ejercicio, leer y leer mientras mi perro juega con las mariposas.

El ritmo de vida que tenemos sobrepasa nuestras capacidades. El ritmo de vida que llevaba antes de la cuarentena, como el de muchas personas, enferma. No es novedad que a los millenials nos tienen como gente que no aguanta la presión ni el compromiso de un trabajo. Pero vean la otra cara: somos overachievers. Si el jefe pide 100 cosas, muchos estamos inclinados a hacer 101. Y entonces el jefe pedirá 110, porque demostraste que puedes y además de que tienes el “talento” de trabajar bajo presión. Somos esclavos del cortisol.

El domingo en la homilía el padre hablaba justamente de esto: la catástrofe no es en sí el coronavirus (sin minimizar la tragedia), es lo que sucedía antes. Vivíamos en ese círculo de cumplir, terminar, entregar y cumplir otra vez, sin detenernos a pensar en nuestras propias necesidades. ¿Cómo un empleador se va a dar cuenta de que nos consume, si nosotros mismos nos exigimos ser más eficientes todo el tiempo? Para cuando hay señales es que ya el problema ha avanzado demasiado. Y entonces vemos que las empresas no solo exprimen a su “recurso humano”, sino también al natural, a la comunidad que la rodea, a la cultura que deja de existir y a las familias que se convierten en simples roomates.

Esta semana por primera vez en mucho tiempo me he sentado a escribir tranquilamente. Disfruto de un día lleno de oración. Sigo en el proceso de arreglar mi cuarto a fondo. Juego con Lolo. Hice el boceto para una pintura. Acabé de leer un libro.  Y lo único que cambió es que estoy haciendo home office.

Podemos frustrarnos y empezar a contestar cada reto absurdo que se le ocurra a la gente en las redes sociales (me declaro culpable), pasar día y noche enganchados con una serie, o podemos darnos cuenta de que este tiempo en casa sí lo necesitábamos, y usarlo en descansar.

Estar aislados es difícil por muchísimas razones. Pero esta cuarentena me ha enseñado que yo quiero ser esa persona que hornea pasteles para sus amigos y limpia sus zapatos todos los días.

Y sobre todo me ha enseñado que debo hacer cambios, porque si vuelvo al mismo ritmo tras la pandemia, me habré traicionado a mí misma.

No nos cansamos de ser adultos, sino de ser eficaces. Lecciones de la pandemia de covid19 coronavirus y la cuarentena confinamiento lockdown

16 comentarios en “No nos cansamos de ser adultos, nos cansamos de ser eficientes”

  1. I feel you about isolation. I am not the type who likes to be in all the time. I love to go out and everything. I agree with you – it is hard to ask for employees to be completely efficient right now. There are lots of concern and bigger things to be mindful of, like finding ways to minimize the spread of the virus. Thanks for sharing your thoughts on this!

    Nancy ♥ exquisitely.me

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  2. Hola Natalia, te entiendo perfectamente, cambiar el ritmo por el confinamiento puede ser un poco agobiante. Yo, en cambio, he encontrado mi refugio en el teletrabajo (que no me deja mucho tiempo de descanso), la escritura y la lectura. Me alegro de que hayas encontrado ese equilibrio. ¡Un besito!

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  3. I can really resonate with this!!

    Also – this part! -> If the boss asks for 100 things, many of us are inclined to do 101. And then the boss will ask for 110, because you showed that you can and also that you have the “talent” to work under pressure. We are slaves to cortisol. – So true!

    I started a new job just this week and throughout the past four months of job search I was ‘working’ more than a full time job doing things on my own at home. Having struggled with work/life balance in the past, I am really trying to fit as much of my old routine into my new work week. It’s tough but it’s so important, otherwise your life just becomes about work. Exercise for example it helps us feel good mentally and physically, as difficult as it is to bring yourself to workout in a work day it’s so important in order to look after ourselves. The other side I have found is doing things just because you enjoy them – I have hobbies, but they usually have a business purpose attached. what do you do that you just do for pure enjoyment? – really got me thinking about these things over the past couple of months.

    Hayley || hayleyxmartin

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  4. I understand how you feel. This certainly has been a time of mixed emotions and not really feeling sure what I should be doing. I think we can only take one day at a time and be kind to ourselves. Thank you for sharing your thoughts, I hope you are doing okay ❤ xx

    Bexa | http://www.hellobexa.com

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  5. It’s a hard time and I’m sure it’s made everyone reflect in one way or another. I am that person who bakes cakes and tries to keep the dog as clean as possible, but I slack a little in some other areas. I loved this section ‘If the boss asks for 100 things, many of us are inclined to do 101. And then the boss will ask for 110, because you showed that you can and also that you have the “talent” to work under pressure. We are slaves to cortisol.’ – it’s so true and it can put us under such strain, but it can also be used to better ourselves ad improve depending on our outlook x

    Sophie

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