Ideas

No hablemos del cuerpo, así

La idea platónica de separar el cuerpo y el alma, siendo el alma buena y el cuerpo no, sigue vigente en muchas actividades rutinarias. Incluyendo las palabras que se dedican al cuerpo femenino.

Hoy por la mañana veía el mini-documental “Carne” de Camila Kater en el New York Times. Hay varias dimensiones en que las personas (hombres y mujeres) opinan del cuerpo femenino deshumanizándolo de diversas formas, y muchas veces no somos conscientes de ello.

El peso 

Médicos y familiares directos tienen la obligación de hacer notar desde una perspectiva objetiva cuando algo pone en riesgo a la salud. Sin embargo, en la vida real la salud es motivo de chisme. 

A Carmen (nombre ficticio para una amiga), un amigo le dijo que se veía gorda en una conversación de grupo. Frente a todos, sin relevancia para nadie. Carmen contuvo las lágrimas hasta que hablamos a solas. Carmen tiene su carga de problemas que le impiden perseguir un estilo de vida con horas de ejercicio y comida orgánica hecha en casa. 

Patricia (también nombre ficticio) gritó al verme llegar “¡Estás muy delgada!”. Estábamos también rodeados de amigos. Teníamos más de seis meses sin vernos y yo había bajado dos kilos en todo este tiempo. El comentario de Patricia no era un halago, sino un regaño. Pronto empezó el interrogatorio frenético. No iba a ponerme a dar explicaciones: yo me sentía muy bien, estaba cumpliendo con las metas que recomendó mi nutrióloga, me sentía perfectamente y mi ropa me gustaba. Sin embargo, ese día me sentí mal. 

¿Por qué hablar del peso de alguien, cuando no tiene importancia? ¿Por qué no hablar de lo que hemos aprendido, emprendido, crecido? Y si hay confianza, de lo que aún deseamos aprender, emprender o crecer… como humanos. 

El romanticismo 

“¿Por qué no mejor te amas como eres y así ya no tienes que hacer ejercicio?” 

Personalmente, nada me ha enseñado a amar mi cuerpo más que las diversas actividades físicas que he realizado: patinaje, pilates, ballet… Me encanta todo lo que puedo lograr, me encanta lo mucho que lo disfruto corporalmente. Para una mente sana, se necesita algún tipo de deporte. Aunque cabe aclarar, la actividad física no es todo para un IMC “normal”. 

Frases mediáticas exaltando que chicas amen su cuerpo abandonando las dietas balanceadas o el ejercicio, no son solo un peligro de salud pública, sino una continuidad a que podamos opinar de las personas basándonos en sus cuerpos. 

El puritanismo 

O algo modernamente llamado “modestia”. Como mujer católica, visto lo que me gusta: en la ciudad uso jeans, en las fiestas vestido, en la playa bikini, hago ejercicio en leggings y me encantan los shorts en verano. No cargo ninguna responsabilidad por “distraer” a los hombres por dos motivos: atraer es algo bueno, puro, tanto para el atraído como para el atrayente; y porque las miradas e intenciones que no tienen esa pureza no tienen nada que ver con lo que yo use. Claro que me cubro más cuando tengo temor de alguien, pero eso es mi decisión. 

Creo que la ropa que elijo revela una dignidad, pero la que yo tengo por mí misma, la que me otorga Dios, no la que busco que otros me den. Hasta ahí. 

Las explicaciones que he escuchado sobre “proteger algo sagrado cubriéndolo” me hacen pensar precisamente en objetos y no en personas, y agradezco haber nacido después del Concilio Vaticano II. Sin embargo tengo gran admiración y respeto por quienes eligen llevar el velo musulmán o católico por deseo propio.

En octubre hubo una conferencia de Lillian Fallon, para Femcatholic titulada “How Modesty Culture Has Hurt Catholic Women” (Cómo la cultura de la modestia ha herido a las mujeres católicas). No pude verla en línea, pero el título es ya por sí mismo una tarea de reflexión. 

La sexualización 

No es lo mismo ser atraídos sensiblemente por alguien y aceptar esa invitación para conocer y posiblemente amar a la persona, que buscar una perpetuidad de placer sensible a costa de la persona. No hay mucho más que decir.

Aclaración: Las fotografías fueron tomadas en 2018, por ello no hay cubrebocas.

10 comentarios en “No hablemos del cuerpo, así”

  1. I can’t believe that people would say that in front of others for no reason? I love your attitiute towards how you dress, I think that’s very healthy. I’m sorry your ‘friend’ made you feel bad that day x

    Sophie

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  2. That dress is so lovely on you and I agree – people can be so rude when they comment on other people’s bodies! We should all be proud of the bodies we have and stop hurting others with rude comments. I’m sorry you and your friend experienced that 😦

    Hope that you are having a nice weekend! It’s a bit of a wet one here.

    Me gusta

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